3.4.16

203.

Aunque a veces reniegue un poco de ellas (sobre todo por el tiempo que nos roban), la verdad es que las redes sociales tienen ese poder de conectarnos con personas que de otra manera quizá no hubiésemos conocido. Así fue como descubrí el trabajo de la fotógrafa Alicia Macías, gracias a Instagram. Me gusta mucho cómo aplica su particular visión a las fotos que toma, así que cuando traspasamos esa línea virtual e intercambiamos varios mails con el fin de colaborar de alguna manera me hizo especial ilusión. 

Hace unas semanas le envié a Alicia una pequeña selección de piezas a Valencia para una sesión de fotos muy especial y a los pocos días tenía en mi buzón un archivo con el resultado. He de reconocer que me ha encantado; me gusta particularmente que mis cuencos, jarrones y teteras estén fuera de su contexto habitual y que haya creado pequeños paisajes inusuales desde una mirada muy arquitectónica. Os dejo una muestra de mis favoritas:

 
 































 































 































 































 































 
































Por cierto, si tenéis cuenta en IG - y os apetece seguirnos la pista por allí - mi nombre de usuaria es @veronica_moar y el de Alicia es @alicia_macias ;)

6.3.16

202.

 
Entreabrir la puerta y observar, desde la impaciencia, cómo aquello que era tan sólo un trozo de arcilla arrancada de la naturaleza -sin una forma definida- se va transformando en un objeto que perdurará en el tiempo. Me observo las manos, pues son ellas las culpables de este proceso, pero miro con respeto al horno ya que él siempre tiene la última palabra...
*
La cerámica no entiende de prisas.


7.2.16

201.

Estaréis de acuerdo conmigo en que una de las características que han definido a mis piezas desde que comencé es el uso de una base clara en todos mis diseños. Hace tiempo escribí por aquí lo mucho que me gusta la porcelana, por su blanco tan especial, por su tacto y su acabado. Sin embargo, después de bastantes pruebas con varias arcillas y esmaltes, confieso públicamente mi infidelidad pues me he rendido ante un gres muy oscuro y rojizo para hacer las teteras.

Hay algo en este material que me resulta muy auténtico a la vez que rústico, que me transporta a la tierra, a la tradición. Antes de llegar al diseño definitivo probé otras formas más convencionales pero no me convencían, era como si no fuesen 'mías'. Durante el proceso, no sé por qué me acordé de las antiguas chocolateras con ese asa lateral tan característica y su forma cilíndrica, más ancha en la base, y pensé que podría ser muy interesante reinterpretar ese diseño y darle otro uso... hice más pruebas y así fue cómo nació la tetera que me cautivó en cuanto la saqué del horno. La arcilla luce al natural, sin artificios, esmaltada en un color verde mate sólo en su interior que asegura que sea totalmente impermeable y con un acabado rugoso pero agradable al tacto en el exterior.

 
Sin embargo, mi sorpresa realmente llegó cuando compré un libro sobre cerámica tradicional japonesa y descubrí que las teteras más antiguas, llamadas 'kyusu' (que realmente significa 'tetera'), se caracterizaban por tener precisamente el asa a un lado! Aunque para hacerlas empleaban diferentes barros, las más habituales eran oscuras, sin apenas esmalte. Yo siempre digo que somos el resultado de la historia que nos precede y que el pasado, a pesar de lo mucho que ha cambiado todo en innumerables aspectos, es nuestra verdadera identidad, ¡¡y esto lo confirma!! Así que, aparte del modelo anterior que es más original y estilizado, también me he animado a hacer su versión redonda, más clásica, a modo de pequeño homenaje.

En diciembre hice una pequeña hornada que no llegué a subir a la tienda online pues se agotaron durante las jornadas de puertas abiertas que hice en Navidad, pero me consta que algunos/as os quedasteis con las ganas. Por eso escribo esta entrada, para comentaros que si todavía queréis una sólo tenéis que escribirme un mail (hello.veromoar@gmail.com) pues he decidido realizar el modelo que más os guste de los dos bajo pedido. ¡Espero que os parezca bien la idea!



24.1.16

200.


Escenario para una vida.
Aferrarse a la tierra -
ser parte de ella.
Echar raíces.
Tener paciencia y observar.
Cada rama, cada hoja, cada cambio.
Verde, amarillo, marrón.
Crecer.
Alargar los brazos 
hasta acariciar las nubes.
(enero 2016)


14.1.16

199.

Aquí estoy, con la vista fija en la página en blanco -como es habitual por estas fechas- tratando de poner en orden mis recuerdos y hacer balance del año pasado en el blog. Esta bitácora cumplió cuatro años hace tres días y, aunque ya tengo cierta experiencia escribiendo por aquí, esta vez me ha costado más que de costumbre. El 2015 ha pasado como una exhalación y, sin embargo, han sucedido tantísimas cosas...

Cuando tengo la oportunidad de cruzarme y charlar con alguno de los que me seguís, o cuando recibo vuestros mails, siempre me comentáis que os parece que todo me va muy bien a juzgar por la cantidad de cosas que hago y publico. Imagino que esto se debe principalmente a la manera que tenemos de filtrar la información tanto yo como las personas que desempeñamos una actividad que depende tanto de la promoción a través de las redes sociales. Dentro de unos límites, ya que esto no deja de ser un espacio laboral, yo intento ser lo más transparente posible y, por supuesto, ¡¡todo lo que os he contado ha sucedido!! Pero también es cierto que hay muchas más historias que se quedan en la trastienda, quizá por no ser tan atractivas o de interés para las personas que estáis al otro lado. Realmente ha sido un año bastante duro (de esos años feos a rabiar), menos mal que han pasado también una serie de cosas buenas que han equilibrado la balanza. Es difícil marcar una barrera entre lo personal y lo laboral en una actividad como la mía que depende tanto de la inspiración y la creatividad, pero así es la vida, ¿no? Así que, dejando a un lado los asuntos personales, los problemas que tuve por culpa de la avería del horno y esa pérdida vital a finales de verano que ha marcado tanto mi estado de ánimo en los últimos meses, a nivel profesional creo que mi 2015 se podría bautizar como el año de los GRANDES PASOS.

Para empezar, durante el año pasado me centré principalmente en crecer más a nivel local, en ser parte activa de lo que me rodea y de los orígenes a los que pertenezco, para así poder crecer a otros niveles y llegar a otras personas. Por ello tomé la decisión de presentar mi trabajo a la Fundación Centro Galego da Artesanía e do Deseño de Galicia y, aunque me costó dar el paso (más por autoexigencia que por otra cosa), ahora no podría estar más satisfecha. Gracias a ello, mi cerámica ha estado presente en dos ferias internacionales de gran prestigio: FORMEX (Estocolmo) y Tent & Super Brands (Londres).

He realizado algunos trabajos por encargo que me han puesto en serios aprietos (a nivel creativo y de identidad), pero he aprendido mucho de ello especialmente de cara al futuro. A cambio, gracias a otros encargos, también he sacado lo mejor de mí; recuerdo con especial cariño la pieza que presenté en enero del año pasado para la Gala X Aniversario de la ONG Implicadas no Desenvolvemento o, más recientemente, la colaboración con el grupo Abastos 2.0 para la creación de una vajilla exclusiva que desde hace unos días luce sobre las mesas de su restaurante BarraAtlántica en Madrid.

También he colaborado en proyectos que me han removido por dentro, de esos en los que te embarcas sin pensar en beneficios económicos ni en la trascendencia que podrán tener. Proyectos hechos con el corazón, como el hecho de ceder mis piezas para formar parte del escaparate de la zapatería Moksín en Santiago de Compostela y así poder crear un espacio lleno de vida (podéis leer la historia aquí).

Si algo lamento, es no haber tenido más contacto con vosotros a nivel presencial. Esto se ha debido a que apenas he participado en mercados como en años anteriores - salvo por la Feria de la Primavera en Santiago ¡que ya es una cita ineludible! Por ejemplo, me ha dado mucha pena no haber podido estar en noviembre en Barcelona para participar en el We Love Cats Market. Por otra parte, como a veces me preguntáis por qué no me muevo más, creo que esta es una buena ocasión para aclararlo. Veréis, el tema de los mercados se está volviendo un poco complicado y, en mi opinión, la cosa se resume en el dicho "hasta lo bueno cansa"; creo que en la actualidad hay un exceso de ferias y mercados y el tema se ha diversificado tanto que casi hay más de uno cada fin de semana. Además, las tarifas para participar en muchos de ellos son escandalosamente altas, creedme, y yo no me puedo permitir ni desplazarme tanto ni estar desembolsando esas cantidades cada dos por tres. Menos mal que en este caso hay la otra cara de la historia y he de decir que un año más me encantó abrir las puertas de mi taller en navidades y recibiros durante cuatro días en mi pequeño refugio. Ha sido un placer, de verdad.

Tengo que daros las gracias a todos lo que me seguís activamente a través de facebook e instagram (@veronica_moar), ¡gracias por acompañarme a diario! Pero, aunque mi presencia en estas redes sociales haya aumentado notablemente, al final todo esto tiene una doble lectura. Me explico: lo que de verdad cuenta son los hechos, que ese 'me gusta' se transforme en una venta y poder traspasar, de alguna manera, esa vida virtual. La realidad es que es complicado ganarse un sueldo realizando un oficio como el mío, ser autónoma es una auténtica aventura y una tiene que volverse un poco malabarista a veces. Así que, aunque sé que mis productos no son de primera necesidad, realmente os quiero dar las gracias a aquellos que me habéis apoyado más allá de las redes sociales y, sobre todo, cuando vuestras palabras se han acabado materializando en una compra. Sinceramente, es el mejor impulso que puedo recibir.

En este resumen no me puedo olvidar de toda esa gente tan especial con la que me he cruzado en el camino, personas que sin saberlo me han marcado muchísimo, que me han inspirado y con las que me ha encantado compartir conversaciones. En estas charlas se han perfilado futuras colaboraciones que espero que vayan germinando a lo largo de este año recién estrenado.

Para cerrar este post eterno (me ha salido así para compensar un poco mis recientes ausencias jeje), me gustaría acabar hablando de una de las mejores noticias que me podrían haber dado (yo creo que fue una especie de justicia poética por todos los meses horribilis anteriores). Como lo publiqué a los cuatro vientos seguro que ya sabéis de qué os hablo, pero por si hay algún despistado en la sala, os cuento de nuevo brevemente que el pasado mes de diciembre fui una de las galardonadas en los Premios Artesanía de Galicia entregados en un acto público celebrado en Santiago de Compostela. Se trata de la beca Eloy Gesto y está dotada con 3000€ que irán destinados integramente a ampliar mi formación así que, en cuanto pueda y cierre algunas cosas pendientes, haré mis maletas para viajar muuuy lejos.

Espero, como hasta ahora, seguir pasando por aquí de vez en cuando para haceros partícipes de todo lo que está por llegar. Siempre abierta a las sorpresas. Siempre abierta a la vida, aunque a veces no nos sonría. Siempre dispuesta a crecer. Gracias por leerme y por estar ahí. Un abrazo.

 

29.11.15

198.

A veces siento que voy un poco contracorriente y me replanteo una y otra vez cuáles son mis deseos y expectativas pero, sobre todo, hasta dónde tengo capacidad de llegar y cuáles son mis límites. La conclusión es siempre la misma: soy pequeña y, además, no entra en mis planes dejar de serlo. Mi nivel de producción es el que es porque sólo tengo dos manos y mi día tiene las mismas horas que el del resto de personas y, por este motivo, mis productos sólo están disponibles normalmente a través de la tienda online o cuando participo en algún mercado. Sin embargo, este año la situación ha cambiado un poco y, siendo consciente de lo importante que es poder ver las cosas en directo, me alegra poder anunciar que voy a estar un poco más cerca de vosotros gracias a mi presencia en tres puntos de venta diferentes, en Coruña, Santiago y Vigo!

En cualquiera de estas tiendas podréis encontrar un modelo que ya empieza a ser habitual en mi humilde catálogo: los cuencos con el brochazo en azul cobalto, naranja y gris azulado :)

Me gustaría empezar por Vaidhé. Es una tienda que abrió sus puertas hace poco pero que, gracias a la ilusión y buen hacer de Iris y Eli, ya es una referencia en Vigo para aquellas personas que buscan algo único, ediciones limitadas con un diseño especial, hechas en España. Hace unos años Iris, una de las dueñas, tuvo un gran detalle conmigo comprándome una figura de mi línea más personal (de hecho esa pieza lleva su nombre por esta razón!) así que cuando me dijo que se iba a lanzar a abrir su propia tienda me hizo ilusión poder devolverle de alguna manera ese empujón que ella me dio a mí en su día confiando en mi trabajo.

C/ Carral, 7 - Vigo


En Santiago está Merlín e Familia una tienda muy especial con una gran cantidad de artículos cuidadosamente seleccionados por Patricia, buscadora incansable de piezas originales allá donde sea necesario. Cerámica, música, libros, complementos, papelería, la lista es interminable...

Xelmírez, 14 - Santiago de Compostela


Y en mi ciudad también podéis encontrar estos cuencos en la tienda que la marca Artesanía de Galicia tiene ubicada en el interior del edificio de Afundación. Así que, además de ir a ver alguna exposición siempre podéis aprovechar para realizar alguna compra con ese sello que marca la diferencia y la calidad de las cosas hechas a mano. Para mí es un orgullo estar rodeada de una selección tan fantástica de productos realizados por artesanos gallegos. Diseño actual hecho 100% en Galicia.

Cantón Grande, 8 -  A Coruña


Por último - pero esto ya os lo contaré con más calma en los próximos días a través de mis redes sociales - aunque ya sabéis que este año mi producción ha sido un poco escasa, me gustaría volver a repetir la gran experiencia del año pasado y abrir las puertas de mi taller unos días antes de las fechas navideñas para que podáis pasar a escoger vuestros regalos directamente, tal y como a vosotros/as y a mí más nos gusta! ;) Además, he hecho piezas únicas y súper chulas en el torno que sólo podréis comprar si pasáis a verme! Pronto os diré los días para que reservéis alguno en vuestras agendas, ¿qué os parece?

*** Por supuesto, para l@s que vivís lejos y no os podéis acercar a ninguno de estos sitios, os recuerdo que podéis encontrar todavía alguna cosilla en la tienda online que está abierta las 24h!! Haced click aquí TIENDA

15.11.15

197.

Después de mi entrada anterior, marcada por ese tinte tan personal, no encontraba la manera (ni las ganas) de retomar el hábito de pasarme de nuevo por aquí para contaros esa otra parte relacionada con la cerámica.
*
Sin embargo, estos últimos días he estado metida en el taller dándole la forma definitiva a un proyecto que ha provocado que me ponga las pilas, que recupere los nervios y la ilusión por lo que está por venir, que le dé vueltas y más vueltas a la cabeza y, principalmente, que me cueste aguantar las ganas de mostraros de una vez qué tengo entre manos! 

Todavía no puedo enseñar el resultado definitivo, pero sí quería hablar sobre esas fases tan importantes que son la antesala de la pieza final. Es casi como un ritual. Este proceso suele comenzar con una conversación que, casi al instante, genera una idea muy abstracta que se instala en ese rincón reservado a la imaginación. Van pasando los días, comienzan las anotaciones en la libreta, los bocetos rápidos - ideas y más ideas buscando su sitio -  hasta que lo abstracto va tomando forma. Clic. Ahí está, la pieza definitiva en mi cabeza buscando convertirse en algo material a través de las manos. Algo que reúna muchos matices en un único objeto: una historia, un olor, una sensación, un espacio, el tacto, su función, etc. Es el turno entonces de la búsqueda del material idóneo, de las pruebas de color y de esmalte. Se va cerrando el círculo y comienza la producción. Hay ciertos movimientos que tengo que mecanizar e interiorizar para que todo salga, más o menos, bien e igual a partir de ahora. Así (horno mediante), cada día hasta que todo esté listo para su entrega. 


El encargo que ocupa ahora casi todo mi tiempo surgió así, con una conversación a finales de verano en torno a una mesa (como no podía ser de otra manera) con Iago Pazos, alguien que sueña con los ojos abiertos y la parte más visible del binomio Abastos 2.0. En breve, esperamos poder mostraros el trabajo que estoy realizando para su proyecto más reciente, [barra]Atlántica: un bar, un club, un punto de encuentro en el que comer y beber pero, sobre todo, disfrutar. Hace poco inauguraron local en Santiago de Compostela pero se están preparando para desembarcar en Madrid. Y yo, que me considero tan atlántica, no me he podido resistir!
























25.10.15

196.

 Como esas hojas de otoño
mecidas por el viento
se fue.


***
Es un poco complicado mantener la sonrisa en este mundo virtual - de cara a la galería - cuando una no está pasando una buena temporada de puertas para adentro. Por eso espero que hoy me disculpéis por haber liberado un poco de mi pesar por la reciente pérdida de un ser muy querido a través de esta ventana que, a veces, me sirve de bitácora personal. Es la manera que he encontrado de tirar un poco hacia adelante y, en cierto modo, de rendirle un pequeño homenaje a ella que siempre leía con ojos muy atentos este blog.

18.10.15

195.


Ya tenía ganas de volver a pasarme por aquí para traeros novedades relacionadas con la tienda online. Después de unos meses de inactividad, he vuelto a llenar las estanterías con piezas nuevas, recién salidas del horno. Siempre fiel a mi línea, podréis encontrar formas limpias, sencillas, con toques sutiles de color que las convierten en únicas y especiales.


Son piezas pensadas para ser usadas en el día a día: platos, cuencos, algún jarrón y maceteros, que contribuyen a que nuestro entorno sea un poco más 'amable'. Yo siempre suelo decir que lo estético no tiene que estar reñido con lo funcional y creo que eso se nota bastante en mi cerámica...


Ya sé que es un poco pronto para pensar en los regalos navideños, pero otro de los motivos por los que he escrito esta entrada es para comentaros que en los próximos meses estaré muy concentrada en un proyecto bastante grande y lo más probable es que no pueda participar en los mercados a los que solía acudir habitualmente en noviembre y diciembre. Por eso, si queréis algo especial para vosotros o para regalar, quizá éste sea el momento! Para ver todas las fotos y los detalles de cada pieza no dudéis en echar un vistazo en este enlace: aquí. Y, como siempre, l@s que vivís en Coruña recordad que me podéis escribir un mail a hello.veromoar@gmail.com por si os interesa recoger vuestra compra directamente en el taller. ¡Me encantará veros/conoceros! ^_^

20.9.15

194.


Ojalá las horas pasasen sin ser consciente del tiempo. Ojalá que al abrir la puerta del taller pudiese adentrarme en esa habitación de mi cabeza en la que residen la imaginación y la creatividad, las formas, las ideas, y poder perderme en ellas. Que el espacio se convirtiese en refugio, en paréntesis, en vía de escape. Cada pieza que sale de mis manos, es una parte de mí; desde el cuenco más pequeño hasta esa figura que reposa sobre la estantería y que relata una historia pasada. Son parte de mi experiencia vital, de mi manera de relacionarme con el entorno. Por eso ahora todo está quieto, mis manos se rebelan contra el movimiento y mi mente se pierde en una bruma densa. Soñaba con que Septiembre me tendría algo grande preparado y, sin embargo, me he despertado en una realidad diferente, complicada. Ojalá, pasajera.