22.2.15

176.

Hace poco tuve la ocasión de visitar Londres pero de manera muy fugaz, sólo de paso. Era mi tercera visita a esta ciudad así que se puede decir que más o menos conozco los lugares típicos, más habituales y turísticos. Por eso, esta vez, preferí marcar en el mapa una dirección diferente: el nº 18 de Albion Mews.


Aquí vivió y trabajó Lucie Rie, una de las mejores ceramistas del siglo XX y, para mí, una gran referencia y fuente de inspiración. Me encanta su trabajo por múltiples motivos pero, principalmente, por su elegancia y sencillez (eso tan difícil de alcanzar). Así que pasear un viernes por la mañana por esa calle -casi escondida- que tantas veces habrá recorrido ella, me emocionó muchísimo. Su casa/estudio se encuentra en una especie de callejuela interior donde se ubicaban antiguamente las cocheras. Ahora parece un lugar fantasma, semi-abandonado; está invadida por una frondosa vegetación que oculta incluso esa ventana de la planta baja tras la que en una época, hace mucho tiempo, seguramente se le podría ver trabajar.


Apenas pude sacar un par de fotos decentes, preferí quedarme allí quieta, frente a su puerta, deseando haber podido conocerla... y, quizás, haberle dicho que algún día me gustaría ser como ella. De vuelta, en la calle principal que lleva a uno de los laterales de Hyde Park me alegré de haber encontrado esa pequeña isla en medio de la ciudad y que ésta forme parte de mi mapa personal de Londres.


11.2.15

175.



El invierno ha decidido instalarse de manera rotunda en cada rincón. El frío es denso, casi se puede tocar desde hace unos días. A las 7:30 de la mañana, es muy dificil abandonar esa especie de refugio que son las sábanas. Además, es domingo. Pero vuelvo a hacerlo una vez más porque recuerdo cómo me sentí la vez anterior. Media hora más tarde estoy en un bosque invadido por la niebla y la única brújula que siguen mis pasos sobre las hojas secas es el sonido del río. Observo cada detalle, escucho cada movimiento, se levanta un poco el viento y agita algunas hojas. Todo parece ir despertando lentamente. Entonces, decido servirme una taza de esa agua helada que discurre a mis pies porque sé que en ese instante, cuando los primeros rayos de sol se empiezan a colar entre las ramas, hay más personas que, como yo, han vencido a la pereza y se han levantado para fotografiar algo tan intangible como un amanecer. Ha vuelto a merecer la pena y, por eso, brindo.


* 'DESPIERTA' es un proyecto fotográfico de Álvaro Sanz. Puedes leer más sobre este evento en el siguiente enlace: click.
* Podéis leer la crónica que escribí en este blog de la edición anterior, en verano, aquí


4.2.15

174.

Estocolmo, enero 2015 


"Mientras vagábamos, las nubes han vuelto a reunirse y algunos copos dispersos comienzan su descenso. Caen cada vez más rápido, y pronto dejan fuera de la vista los objetos distantes. La nieve se desploma suavemente sobre los bosques y los campos, sin olvidar ni una sola grieta, junto al río y el lago, sobre la montaña y el valle. En este pacífico instante, los mamíferos están ya recluidos en sus refugios y los pájaros encaramados a sus ramas. Todos los sonidos que escuchamos cuando hace buen tiempo se han fundido en el silencio, todas las laderas, las paredes rocosas y las cercas, el hielo lustroso y las hojas marchitas que hasta entonces no estaban enterradas, se ocultan ahora muda y gradualmente, y se pierden las huellas de los hombres y los animales." 
(Un paseo invernal, Henry David Thoreau)

21.1.15

173.

Creo que se nota bastante que, a nivel profesional, tengo muchas ganas de que suceda 'algo'. No sé exactamente qué es, ni cómo ha de ser, pues no tiene tanto que ver con un cambio sino más bien con una evolución. A estas alturas, me parece que ya tengo una línea que me define a mí y a mis piezas, sin embargo, estoy segura de que me quedan muchos rincones por explorar y me apetece llegar a ellos, indagar... Todas estas sensaciones - aunque ya me habían rondado hace meses - se instalaron en mi cabeza el día que salió este minúsculo jarrón del horno.


Recuerdo perfectamente cada paso durante su elaboración que comenzó un día en el que amasé una pella de barro para tornear un cuenco lanero. Como la bola de arcilla me parecía un poco grande le corté, sin demasiado cuidado, un trozo y lo aparté. Cuando terminé de tornear el cuenco me disponía a limpiar el torno y recoger para marcharme pero entonces ví la minúscula bola que había dejado antes sobre la mesa. Decidí hacer 'algo' con ella. Me costó centrarla pues casi desaparecía entre mis manos y se me ocurrió hacer un pequeño jarrón aunque realmente el barro era tan escaso que las paredes eran demasiado finas y tendían a deformarse. Más o menos conseguí darle forma; hacerle una boca pequeña y un cuerpo redondo. Entonces, limpié el torno, recogí y me marché. 

Al día siguiente, cuando quise retornear el pequeño jarrón (es decir, darle forma por la parte de abajo) me dí cuenta de que iba a ser una tarea muy complicada pues era tan minúsculo que apenas podía anclarlo sobre el plato del torno y si le quitaba demasiado barro me quedaría sin fondo. La verdad es que cuando terminé era de todo menos uniforme así que, aprovechando esta imperfección, le dí un pequeño golpe sobre la mesa de manera que su centro quedó desplazado hacia un lado. Pasaron los días; cuando secó lo suficiente, lo cocí por primera vez y, como salió entero tras la cocción, el siguiente paso era esmaltarlo. Me pareció buena idea probar diferentes esmaltes que hasta ahora no había mezclado entre si y utilicé esta pieza a modo de conejillo de Indias. Una vez más, entró en el horno. Pasados dos días, cuando abrí la puerta para ver la cocción mis ojos se fueron directamente hacia él...

Desde entonces es una de mis piezas favoritas y, aunque pocas veces me quedo con parte de mi trabajo, éste ocupa un lugar especial en mi casa. Me gusta que haya sido fruto del azar, de una serie de acciones involuntarias, encadenadas, sin ninguna intención más que ir haciendo, casi sin meditar. Además, me ha hecho pensar que a veces lo que uno busca acaba llegando cuando menos se lo espera. Sin pretenderlo, este jarrón es un boceto de lo que está por venir.




18.1.15

172.

Cómo cuesta desprenderse de algunas cosas, sobre todo cuando les tienes un cariño especial. Pero, precisamente para que ese cariño permanezca intacto, hay veces que es necesario soltar amarras. Hay despedidas que pueden ser dulces y éste es el caso.

A partir de mañana estarán a la venta en mi tienda online (aquí) los últimos cuencos del modelo que podéis ver en las siguientes fotos. Sí, son los últimos y eso significa que no volverán a estar disponibles. La razón es muy sencilla: llevo dos años realizándolos -¡he perdido la cuenta de cuántos he hecho!- y, aunque mi producción sea a pequeña escala, quiero que continúen siendo algo especial no sólo para mí sino también para vosotros. Quiero que las personas que me los habéis comprado sintáis, de alguna manera, que tenéis algo único en vuestras manos. Yo no soy una fábrica, no me gusta la idea de producir en serie y, además, quiero ir abriendo las puertas a nuevos productos, evolucionar, crecer... y para ello es necesario ir cerrando algunos capítulos. 

Así que si estabais pensando tener uno de estos cuencos pero por una razón u otra no os decidíais, esta vez, sí que sí, es ahora o nunca ^_^


14.1.15

171.


Una mariposa puede parecer delicada, etérea, incluso caprichosa. Sin embargo, sus alas le permiten impulsarse de tal manera que, con su vuelo ligero, es capaz de llegar adonde desee ir. No hay nada más valioso que esa sensación de libertad: v o l a r. Ésta es, pues, la historia de una mariposa que, trazando una ruta aparentemente involuntaria, se posó sobre el hombro de una mujer pasando a formar parte de ella, imprimiéndole toda esa libertad, abriéndole nuevos horizontes, eliminando cualquier barrera, implicándola de manera activa en su futuro.

*

El párrafo anterior es la idea que, en todo momento, estuvo sobrevolando mi cabeza mientras modelaba la pieza que os presento hoy. Pero, vayamos por partes...



Esta figura ha sido uno de los retos más satisfactorios que se me han presentado hasta la fecha. Como es habitual, todo comenzó con un correo electrónico...

Desde la ONG Implicadas no Desenvolvemento se pusieron en contacto conmigo para proponerme la realización de una pieza que se entregaría como galardón en una gala que se celebra, con carácter anual, en el mes de enero. A modo de resumen, este colectivo centra fundamentalmente su trabajo en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres en la India, donde realizan gran parte de sus proyectos de cooperación, y en Galicia, donde realizan una labor de concienciación y sensibilización a través de diversas actividades (si os interesa saber un poco más, podéis encontrar toda la información en su web: aquí).

Las responsables de Implicadas tenían en su mente algo muy especial pues este año dicha gala cumplía diez años de trayectoria y, aunque normalmente el premio siempre se había entregado a una sola persona - 'Implicada del Año' -, esta vez deseaban tener un gesto de cariño con otras entidades y colectivos que son clave dentro de la red de trabajo de esta organización. Por eso, casi como único requisito, era fundamental que la figura pudiese fragmentarse en tres piezas.

Sumando todos estos datos, mi cabeza se puso en marcha y poco a poco le fui dando forma a lo que podéis ver a continuación: una mujer serena pero decidida, con la mirada al frente, que porta sobre una mano una delicada flor de loto y, sobre su hombro, reposa una mariposa dispuesta a levantar el vuelo en cualquier momento. 




En esta otra imagen, podéis ver la figura fragmentada. Intenté que cada parte tuviese algún significado de manera independiente y que sus formas fuesen a la vez armoniosas...
























La gala se celebró el pasado domingo, 11 de enero, en el Teatro Principal de Santiago de Compostela y, por supuesto, yo no me quise perder esta cita. La verdad es que esta vez reconozco sentirme muy orgullosa del resultado así que, cuando desde mi butaca pude ver cómo entregaban cada parte de la figura a cada uno de los premiados, me emocioné como pocas veces me había sucedido hasta ahora. Es difícil de explicar, pero al ver sobre el escenario esa figura que había salido de mis manos me pareció, de repente, algo muy lejano y ajeno a mí. Ahora es parte de unas personas que con su solidaridad y su compromiso diario consiguen que este mundo en el que vivimos sea más equitativo.

No puedo terminar esta entrada sin antes dar las gracias a la junta directiva de Implicadas/os no Desenvolvemento por haber apostado por mí en esta ocasión. ¡Un abrazo!

***

En este álbum con imágenes de Cris Andina Fotografía (haz click aquí) podéis ver las fotos de la gala.

1.1.15

170.

Fiel a mi cita, aquí estoy de nuevo haciendo balance del año que se nos va y mirando de frente al nuevo año. Realmente ya llevo varios días pensando en el 2014 porque éste ha sido un año lleno de matices...

A veces me siento un poco funambulista: camino con determinación, con un objetivo, a cada paso que doy le sigue otro que me hace avanzar hacia adelante evitando que me caiga pero, por otra parte, el suelo que piso no siempre es firme y seguro. Otras veces, también me veo a mi misma como un pedazo de arcilla que se va modelando a si misma, poco a poco, cogiendo forma a través de mis propias manos y siendo el resultado de las decisiones que en ocasiones son meditadas pero que, otras muchas veces, son espontáneas, producto del azar y la intuición (me he dado cuenta de la cantidad de veces que repito esta palabra: 'intuición').

Además de estrenar un nuevo año, el mes de enero también es sinónimo de aniversario pues este blog cumple tres años de vida. Si hago un repaso de las entradas que he ido publicando a lo largo de 2014, éstas son un reflejo de lo que acabo de escribir unas líneas más arriba. Soy capaz de ver esa evolución en mí aunque la esencia sigue intacta, eso sí. Creo que cada pieza nueva que os he mostrado conserva una parte de mí, tanto si se trata de una creación propia como de un encargo. Es cierto que aquí siempre trato de enseñaros el lado más amable pero, evidentemente, un año da para mucho y también ha habido momentos complicados. Como decía antes, durante estos meses he tenido que tomar decisiones y, por supuesto, no todas han sido acertadas. Lo que está claro es que incluso éstas han sido muy valiosas para reaccionar a tiempo y así poder cambiar de rumbo en algunos aspectos.

Si me seguís con frecuencia, habréis podido ver que este año he realizado varios trabajos por encargo. Soy muy consciente de que, de vez en cuando, me viene muy bien aceptar este tipo de pedidos porque son todo un reto para mí ya que me sacan de mi zona de confort (ya sé que esta expresión se utiliza mucho últimamente, pero es que realmente es así). Siento mucha responsabilidad cada vez que confiais en mí para ocasiones importantes, como por ejemplo el día de vuestra boda o para realizar un regalo especial, pero ver vuestras caras cuando os entrego mi trabajo es impagable. Así pues, el 2014 lo comencé recibiendo un mail que me proponía un encargo y, no hace tanto, me llegó el último reto del año que pronto os podré mostrar y os aseguro que os va a sorprender muchísimo!

Antes de ponerme a escribir esta entrada releí, como es costumbre, las de años anteriores (aquí y aquí) y he sonreido mucho al recordar esa serie de propósitos que enumeré en el primer post de 2014. He sonreido, sí, porque aunque no me había impuesto ninguna obligación, la verdad es que he ido cumpliéndolos en mayor o menor medida :) Al fin superé algunos miedos y reticencias y me decidí a abrir las puertas de mi espacio de trabajo; en septiembre impartí el primer taller de estampación cerámica y, más recientemente, abrí las puertas del estudio durante varios días para la venta especial de navidad. Ambas actividades han sido un éxito y os quiero dar las gracias por vuestra calurosa respuesta a mis propuestas! Esto me anima a idear nuevas actividades similares para el 2015... También quiero dar las gracias a todas las personas que habéis realizado una compra a través de mi tienda online que -¡al fin!- ha estado algo más activa a lo largo de todo el año. Por otra parte, aunque he reducido mi participación en mercados, me ha encantado coincidir de nuevo con todas las personas que os habéis parado a comprarme y saludarme en la Feria de San Pedro y la Romaría Pop (en Santiago), el Shops&More (en Coruña) y el We Love Cats Market (en Barcelona)! Y, a mis compañer@s ceramistas, os deseo mucho ánimo para seguir adelante, ¡me ha encantado coincidir con vosotr@s, compartir charlas y cocciones! ^_^

Este nuevo año se presenta, cómo no, con nuevos estímulos a la vista. Estoy probando nuevos materiales y acabados para mis piezas, habrá mucha cerámica realizada en el torno, he estado practicando mucho estos meses y quiero dar un giro a mis productos aunque ello suponga decirle adiós a alguna pieza habitual (pronto os hablaré de esto). También espero que éste sea el año de colaboraciones muy bonitas e interesantes que han estado germinando durante los últimos meses en mi cabeza o son fruto de alguna conversación mantenida con personas a las que quiero mucho... Deseo que venga cargado de sorpresas pues la vida es eso: dejarse sorprender. Y, sobre todo, que sea un año lleno de luz para guiarme por ese camino que a veces es inestable pero que sé, un año más, que es el que quiero seguir.
 

Muchas gracias, de corazón, por acompañarme y por estar ahí.

14.12.14

168.


Transcurrida ya la primera jornada de puertas abiertas tengo que reconocer que estoy muy contenta de recibir visitas tan agradables en el taller y, sobre todo, de poder pararme a charlar con calma con vosotros, ¡en directo!. Tenía muchas dudas sobre si lanzar la propuesta o no, pero veo que os ha gustado la idea y que os estáis animando a realizar vuestras compras de una manera diferente: apostando por regalos más personales, especiales y, como es en mi caso, hechos a mano. Me reconforta saber que otra manera de comercio es posible!

Algunas piezas ya han volado, pero todavía quedan cuatro fechas en el calendario por si os apetece venir a escoger algunas de mis cerámicas más recientes para regalarlas a vuestros seres más cercanos o para haceros un autoregalo, que tampoco está mal de vez en cuando!

Para que os hagáis una idea de lo que podéis encontrar, os dejo estas imágenes...

Si os apetece venir, sólo tenéis que enviarme un mail a hello.veromoar@gmail.com y os paso todos los detalles. Os espero! 






9.12.14

167.

Hacía tiempo que no sacaba mi cámara a pasear. No es que hubiese dejado de sacar fotos, no es eso, sino que últimamente sólo estaba retratando cuencos o cosas relacionadas con la cerámica y, la verdad, ya me apetecía fijarme en otros objetos, centrarme de nuevo en esos detalles que captan mi atención, ver con otros ojos y sorprenderme... Por eso en esta entrada podréis ver un poco de todo y, por ponerle algún título, se me ha ocurrido que esta pequeña serie de imágenes podría llamarse: 'dentro - fuera'. 









¡Espero que os hayan gustado!