10.5.15

184.

Esta semana ha vuelto a haber bastante movimiento por la tienda online. Aunque he compartido algunas novedades a través de facebook e Instagram, todavía no os había presentado con un poco de detenimiento las piezas más recientes que han salido del horno.

Aunque cada pieza es como un hijo, seguro que habéis notado que estoy muy contenta con algunas en particular. Recuerdo que los primeros meses en clase de cerámica (hace ahora casi cinco años!) yo ya quería realizar una tetera. Por aquel entonces yo no había tocado un torno en mi vida así que la hice aplicando la técnica de churros, que era lo único que "controlaba". Desde entonces, siempre ha estado en mi lista de tareas/deseos, así que tenía muchas ganas de mostraros al fin los primeros modelos que han pasado mis controles de calidad :)




Algunas personas me han comentado que se han notado cambios y una evolución en mi cerámica y la verdad es que así es. Como sabéis, llevo una temporada muy centrada intentando mejorar mi técnica en el torno y, por otra parte, también he logrado crear mis propios esmaltes en dos colores que me apasionan: el verde turquesa y el azul oceánico. Todo esto es un valor añadido así que ojalá se perciba en mis últimas piezas y, sobre todo, que os gusten mis nuevas propuestas!! Lo que tengo claro es que me quedan detalles por pulir y que todavía veréis alguna novedad más (sobre todo en cuanto a materiales se refiere), pero todo esto irá llegando poco a poco, sin prisas.



La verdad es que estoy muy emocionada porque hay varios productos que ya se han agotado, como es el caso de las teteras o los jarrones, pero os invito igualmente a que os paséis por la tienda online por si hay algo que, quizás, lleve vuestro nombre :) A los/as que ya os habéis pasado, quiero daros las gracias por vuestra compra; ya me he acercado a la oficina de correos así que todos los paquetes van rumbo a sus destinos! (os he escrito un mail con todos los detalles).




Para acceder a la tienda online, podéis hacer click aquí
Si sois de Coruña y deseais realizar alguna compra directamente, 
podéis escribirme un mail a hello.veromoar@gmail.com


28.4.15

183.

He desplegado un mapa sobre la mesa y llevo un rato observándolo. Mientras dibujo con mi dedo el contorno de Formentera, me pregunto cómo una isla tan pequeña puede contener tanto en su interior.


Allí, el tiempo se detiene. La vida, al menos en esta época del año, es lenta, pausada, auténtica. Mi vista se va acostumbrando a una paleta de colores que se repite: turquesa, ocre, verde, blanco, amarillo. Pero, sobre todo, lo que impregna cada rincón de la isla es un olor que consigo descifrar justo el día antes de mi vuelta a casa; huele a sal y a romero.


Esta pequeña escapada no hubiese sido lo mismo sin mis compañeros de viaje: Caterina, Álvaro, Mònica y la pequeña Alma. Allí nos fuimos para fotografiar la última colección de Caterina Pérez (podéis ver las imágenes aquí y aquí). Por eso, Formentera también es sinónimo de conversaciones eternas, de sonrisas, bailes y largas sesiones de fotos, de amaneceres y puestas de sol, de faros y cuevas abiertas al mar, de sueños compartidos, de planes de futuro. En resumen, de complicidad, como siempre.  


26.4.15

182.

Estos días se respira una actividad frenética en mi taller. La ocasión lo merece, pues (si la lluvia no lo fastidia) se acerca uno de los mercados en los que más me gusta participar.

El torno gira sin parar mientras mis manos van dando forma a cuencos, jarrones, tazas, y alguna novedad que espero tener lista a tiempo.



El horno se queda cociendo normalmente por las noches y cuando lo abro, al cabo de dos días, siempre me encuentro alguna sorpresa. No deja de maravillarme todo el proceso de transformación por el que pasa una pieza al someterla al calor. Hay veces que me gusta más, otras menos, pero cada una tiene algo que la hace especial. Mi profesor siempre me decía que 'hay una persona para cada pieza'. Ahora, al ver mi estantería repleta de tanta variedad, empiezo a comprenderlo.


Si os apetece ver en directo todo lo que he estado cociendo este último mes en mi taller, la cita es el próximo sábado 2 de mayo en la Feria de la Primavera (Barrio de San Pedro, Santiago de Compostela). Como decía, esta feria me gusta especialmente porque celebra la llegada del mes de mayo, de las flores, del buen tiempo y el ambiente siempre es fantástico, ¡¡pura fiesta!! Más información aquí (click)


23.4.15

181.

Si hay algo que me gusta de ir pasando las páginas del calendario es llegar al día 23 de abril y poder pasarme de nuevo por el blog para celebrar que hoy es el Día Internacional del Libro. También, me gusta mucho como se celebra en Cataluña: un día lleno de libros y flores...a ver si algún año me coincide por allí para poder respirar en directo el ambiente de Sant Jordi.



He guardado pacientemente esta foto del viaje que hice en febrero a Londres porque representa justo lo que quiero desearos hoy... ¡que os rodeéis siempre de muchos libros!

19.4.15

180.

Algunos encargos son como ventanas que se abren a paisajes nocturnos. Hacen que me adentre en rincones inhabitados, inseguros, inestables. Me alejan de lo que está al otro lado durante una larga temporada. No es una cuestión de técnica, de falta de recursos o ideas, ni suponen un reto en cuanto a realización. Es algo más complejo. Tiene que ver con asimilar dónde están los límites. Mis límites; más allá de los marcos de esa ventana, más allá de ese paisaje que observo. También tiene que ver con encontrar un equilibrio. Mi equilibrio; entre lo que deseo y lo que debo hacer en un momento dado. Tiene mucho que ver con la parte de mí que libero durante el proceso. Con la luz que siento que se me escurre entre las manos, con el ánimo que se apaga, con el cansancio que no es físico... Pero, sobre todo - cuando la vista se acostumbra a la oscuridad y se distinguen las formas con más claridad - se trata de aceptar que estos paisajes son también parte del camino. Una ventana siempre debe ser una oportunidad que se abre, aunque cueste reconocer lo que hay al otro lado.

5.4.15

179.

Hace poco, durante una conversación, medio en serio medio en broma alguien me dijo: "yo de mayor quiero ser como tú". Fue un comentario sin importancia, pero le he estado dando vueltas desde entonces para acabar llegando a la conclusión de que a día de hoy soy la versión más fiel de mi 'yo' del pasado, de cuando era una niña. No, no estoy diciendo que me haya vuelto infantil, todo lo contrario. Creo que he logrado asimilar y madurar algunos de esos aspectos que más me definían de pequeña y que, en algunas épocas, fui perdiendo por el camino. Entre otras cosas, me gustaba mucho bailar. Pero esta timidez innata provocaba que yo fuese mi única espectadora. Bailaba sólo para mí, pero lo disfrutaba muchísimo (seguro que algunas personas que estáis leyendo esto os sentiréis indentificadas ^_^). 

Tengo claro que la cerámica es mi pasión y es una actividad que me engancha, pero el torno se ha convertido en el gran enemigo de mi espalda y esto me estaba empezando a pasar factura hasta que decidí ponerle solución... Así fue como, por uno de estos guiños inesperados del azar, en septiembre del año pasado me apunté a clases de danza contemporánea. Lo que comenzó siendo una decisión terapéutica se ha convertido en una parte más de mi día a día. 

Pina Bausch, una de las figuras más relevantes de la danza contemporánea, hizo célebre la frase: "Dance, dance, otherwise we are lost" ("Bailad, bailad, de lo contrario estamos perdidos") y, aunque yo no estaba perdida, sí que me ha ayudado a recuperar esa parte de mí que no paraba quieta en cuanto escuchaba música.


Esta foto es de un instante especialmente emotivo para mí. La cosa se ha puesto tan seria, que mis compañeras de danza y yo hemos iniciado una pequeña gira que hace tres semanas nos llevó a un pequeño pueblo de Portugal. Antes de actuar, cuando llegamos al camerino del teatro, nuestra profesora (Rut Balvís) nos había preparado una pequeña sorpresa... Un vaso con una flor, un poco de chocolate y una frase - diferente para cada una. En mi nota estaba escrito: "Que aparezca tu lugar donde dejar el cuerpo danzar". Creo que la voy a enmarcar, en serio, porque se puede aplicar a tantas esferas de nuestra vida. Encontrar nuestro lugar. Independientemente de si éste es un instante recuperado de nuestro pasado, una seña de identidad de nuestra infancia. A pesar de los años que hayan pasado. Y dejarnos llevar, por el movimiento.



22.3.15

178.

Hace casi un año que me he mudado a esta casa comenzando así un nuevo ciclo. Me encanta la luz que entra por las ventanas y las vistas... Esos árboles están ahí desde hace mucho tiempo. Yo ya los observaba antes, cuando paseaba por esta zona, pero no con tanto detenimiento. Ahora he podido seguir todo el proceso, cada día, desde mi ventana.

Semanas atrás, cuando la primavera comenzaba a asomar tímidamente, decidí documentar de forma fotográfica la floración de estos magnolios. Se me ocurrió hacer una especie de diario de llegada de la nueva estación. A pesar de que todo es un ciclo, de que cada año esas ramas vuelven a llenarse con estas flores tan hermosas, rotundas y, a la vez, delicadas, este proceso siempre es diferente y único. Creo que así somos nosotros también, estación tras estación.

1 de marzo
 3 de marzo
5 de marzo
7 de marzo
8 de marzo


10 de marzo
13 de marzo

16 de marzo

Los últimos días de invierno han sido complicados, sobre todo anímicamente, pero llevo unos días sintiendo como si también a mí me hubiesen brotado ramas en mis extremidades y como éstas, a su vez, se han ido llenando de hojas y flores. Creo que ha comenzado un nuevo ciclo, una nueva estación. De alguna manera yo también he florecido.


20 de marzo
20 de marzo

15.3.15

177.

Tengo varias novedades en el tintero que me apetece muchísimo compartir con vosotros: proyectos, colaboraciones, encargos,... pero se da la circunstancia de que todavía no puedo desvelarlos, ¡y no veáis lo que me cuesta estar callada! Por eso he estado un poco ausente en las redes sociales durante estas semanas. Sin embargo, últimamente he notado más que nunca vuestra presencia al otro lado de la pantalla; en cada foto que he publicado en facebook siento que estáis ahí apoyándome y lo mismo está sucediendo en Instagram (@hello_vero), donde la familia ha crecido de una manera increíble a lo largo de estas últimas semanas. Tal es así que en mi perfil de facebook ya sois más de 1900 y en IG, esta misma mañana, el contador ha superado los 2100 seguidores!! ¡Qué barbaridad! Comprenderéis que, a pesar de la alegría enorme que todo esto me provoca, me cueste creerlo... ¡quién me lo iba a decir a mí!

Por este motivo he decidido organizar un pequeño sorteo pues es la única manera que he encontrado para daros las gracias por acompañarme en este viaje. Espero que os guste la pieza que he escogido - esta taza junto con una cucharita - ya que es una de mis favoritas!!

Mañana, lunes 16 de marzo, publicaré una foto tanto en mi perfil de facebook como en IG indicando las bases para poder participar en el sorteo. ¡Estad atent@s! ^_^

Y, de verdad, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, por todo vuestro cariño!!

22.2.15

176.

Hace poco tuve la ocasión de visitar Londres pero de manera muy fugaz, sólo de paso. Era mi tercera visita a esta ciudad así que se puede decir que más o menos conozco los lugares típicos, más habituales y turísticos. Por eso, esta vez, preferí marcar en el mapa una dirección diferente: el nº 18 de Albion Mews.


Aquí vivió y trabajó Lucie Rie, una de las mejores ceramistas del siglo XX y, para mí, una gran referencia y fuente de inspiración. Me encanta su trabajo por múltiples motivos pero, principalmente, por su elegancia y sencillez (eso tan difícil de alcanzar). Así que pasear un viernes por la mañana por esa calle -casi escondida- que tantas veces habrá recorrido ella, me emocionó muchísimo. Su casa/estudio se encuentra en una especie de callejuela interior donde se ubicaban antiguamente las cocheras. Ahora parece un lugar fantasma, semi-abandonado; está invadida por una frondosa vegetación que oculta incluso esa ventana de la planta baja tras la que en una época, hace mucho tiempo, seguramente se le podría ver trabajar.


Apenas pude sacar un par de fotos decentes, preferí quedarme allí quieta, frente a su puerta, deseando haber podido conocerla... y, quizás, haberle dicho que algún día me gustaría ser como ella. De vuelta, en la calle principal que lleva a uno de los laterales de Hyde Park me alegré de haber encontrado esa pequeña isla en medio de la ciudad y que ésta forme parte de mi mapa personal de Londres.


11.2.15

175.



El invierno ha decidido instalarse de manera rotunda en cada rincón. El frío es denso, casi se puede tocar desde hace unos días. A las 7:30 de la mañana, es muy dificil abandonar esa especie de refugio que son las sábanas. Además, es domingo. Pero vuelvo a hacerlo una vez más porque recuerdo cómo me sentí la vez anterior. Media hora más tarde estoy en un bosque invadido por la niebla y la única brújula que siguen mis pasos sobre las hojas secas es el sonido del río. Observo cada detalle, escucho cada movimiento, se levanta un poco el viento y agita algunas hojas. Todo parece ir despertando lentamente. Entonces, decido servirme una taza de esa agua helada que discurre a mis pies porque sé que en ese instante, cuando los primeros rayos de sol se empiezan a colar entre las ramas, hay más personas que, como yo, han vencido a la pereza y se han levantado para fotografiar algo tan intangible como un amanecer. Ha vuelto a merecer la pena y, por eso, brindo.


* 'DESPIERTA' es un proyecto fotográfico de Álvaro Sanz. Puedes leer más sobre este evento en el siguiente enlace: click.
* Podéis leer la crónica que escribí en este blog de la edición anterior, en verano, aquí